Construir un Rolls Royce Phantom lleva 450 horas en las que participan artesanos, diseñadores, ingenieros, mecanicos, pintores, maquinistas y otros. El proceso comienza en Unterhallerau, Alemania, donde la enorme, pero ligera, estructura del coche, es ensamblada y enviada a Dingolfing para hacer pruebas de corrosión y comenzar con el pintado.
En la fábrica de Goodwood, en Inglaterra, concluye el proceso con la adaptación del interior del coche y personalizado del mismo, procesos que se llevan a cabo de forma manual.
El Rolls Royce Phantom es ofrecido en tres acabados diferentes, cuatro puertas, dos puertas coupé y el descapotable Phantom Drophead Coupé. Todas las versiones equipan un motor V12 de 6,75 litros que desarrolla una potencia de 460 CV.
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